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¿Cuánto seguro de vida necesitas? Una guía sencilla para calcularlo

Seguros de vida — guía de Planeación Financiera

Es una de las preguntas que más nos hacen, y casi siempre llega con un poco de ansiedad: «¿cuánto seguro de vida debería tener?». La buena noticia es que no necesitas una bola de cristal ni un título en finanzas para responderla. Basta con mirar tu vida con honestidad —cuánto ganas, a quién mantienes, qué deudas dejarías— y hacer unas cuentas que cualquiera puede entender.

La pregunta detrás de la pregunta

Un seguro de vida no es para ti. Es para las personas que dependen de ti. Así que, antes de pensar en cifras, vale la pena hacerse la pregunta de verdad: si mañana yo no estuviera, ¿cómo seguirían adelante los míos? ¿Podrían quedarse en la casa? ¿Seguir estudiando los niños? ¿Pagar lo que quedó pendiente? La respuesta a eso es la que define cuánta cobertura necesitas.

El punto de partida: la regla de 10

Hay un atajo que usan muchos asesores y aseguradoras grandes para arrancar: multiplica tu ingreso anual por 10, y hasta por 15 si tienes hijos pequeños, una hipoteca o deudas importantes. Si ganas 4 millones de pesos al mes —unos 48 millones al año— estarías hablando de una cobertura de entre 480 y 720 millones. No lo tomes como la cifra final; tómalo como el primer trazo del dibujo.

El método que de verdad importa: reemplazar tu ingreso

La regla de 10 es rápida, pero gruesa. La forma más honesta de calcularlo es pensar en la póliza como lo que reemplaza el ingreso que tu familia dejaría de recibir. Y eso se puede mirar de dos maneras:

  • Por años: lo que tu familia necesita al mes, multiplicado por doce y por los años que quieres cubrir —hasta que los hijos sean independientes o la hipoteca esté paga, por ejemplo.
  • Como capital que genera ingresos: un monto que, invertido con prudencia, produzca ese ingreso mes a mes sin agotarse. Así la cobertura no se acaba en cierto número de años.

Ese segundo enfoque es el que solemos recomendar, porque protege a tu familia sin poner una fecha de vencimiento a su tranquilidad.

Qué sumar (y qué se resta)

Para aterrizar tu número, haz una lista corta. Suma lo que tu familia tendría que cubrir:

  • Deudas: hipoteca, créditos de vehículo, tarjetas.
  • Ingreso por reemplazar: los años en que tu familia dependería de lo que hoy aportas.
  • Educación de los hijos: colegio y universidad, que en Colombia pesan más de lo que uno cree.
  • Gastos finales: funeral, trámites y los impuestos que puedan quedar.

Y después resta lo que ya tienes: ahorros, inversiones y cualquier otra póliza. Lo que queda es, más o menos, la brecha que tu seguro de vida debería llenar.

Una calculadora para no hacerlo a mano

Sabemos que sentarse a hacer estas cuentas da pereza, así que armamos una herramienta para hacerlo por ti. Nuestra calculadora de seguro de vida es gratuita y está pensada para que cualquiera la pueda llenar, sin saber de finanzas: pones tu ingreso, tus ahorros y un par de datos más, y en un minuto tienes una estimación con la que empezar la conversación.

¿Y si el presupuesto es ajustado?

Es el miedo más común, y también el que deja a más familias sin protección: «el número ideal me parece altísimo, mejor lo dejo para después». No lo dejes. Un seguro de vida a término te da la mayor cobertura por el menor costo justo en los años en que más lo necesitas. Vale mucho más estar protegido por una cifra sensata que quedarse esperando la póliza perfecta que nunca se contrata.

Con quién lo contratas también cuenta

El monto importa, pero también importa quién respalda la póliza: esa compañía tiene que seguir ahí dentro de 10, 20 o 30 años. En Planeación Financiera trabajamos con American Fidelity, un grupo asegurador cuya compañía insignia —American Fidelity Assurance Company— tiene calificación A+ (Superior) de AM Best, la segunda más alta de su escala, cada año desde 1982. En seguros, esa constancia es la mejor señal de que la promesa se va a cumplir.

Con ellos ofrecemos vida a término (que más adelante puedes convertir a un plan permanente, sin nuevos exámenes médicos) y vida entera. Pero también algo que pocas opciones reúnen en una sola póliza: un seguro de vida que, además de proteger, ahorra.

Un seguro que protege y, además, ahorra

A través de American Fidelity International ofrecemos la vida universal indexada (su plan Indexa Pro): combina la protección de un seguro de vida con una cuenta de ahorro cuyo valor puede crecer siguiendo el comportamiento del S&P 500, el índice de las 500 empresas más grandes de Estados Unidos.

La clave está en el piso. En los años en que el índice sube, tu cuenta participa de esa subida hasta un tope que define la aseguradora; y en los años en que el índice cae, el rendimiento acreditado a la cuenta indexada nunca baja de 0% —es una garantía del contrato—, así que no pierdes capital por las caídas del mercado. Por eso muchas familias la usan no solo para proteger a los suyos, sino para construir un ahorro de largo plazo del que pueden disponer en vida.

Vale la pena entenderlo bien: es un seguro de vida, no una inversión en la bolsa. Tu dinero no se invierte directamente en acciones; la póliza acredita intereses según el comportamiento del índice, con ese piso que te protege. Y como en toda póliza, los topes, las condiciones y las primas los define la aseguradora, dependen de tu perfil y pueden cambiar con el tiempo.

Justo por eso lo revisamos contigo con calma: te explicamos en palabras simples qué estás contratando, cuánto puede crecer y qué tienes garantizado, para que decidas con información y no con promesas.

Entonces, ¿cuál es tu número?

La cifra correcta no es la más grande ni la más barata: es la que te deja dormir tranquilo sabiendo que, pase lo que pase, tu familia va a estar bien. Empieza con la calculadora para tener una idea y, cuando quieras afinarla, hagamos las cuentas juntos. Para eso estamos.

Ana María Piquero

Asesora de Seguros con más de 27 años de experiencia en Bogotá, Colombia.

¿Tienes preguntas sobre tu cobertura? Contáctanos hoy.

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